A veces cuando ando por la calle ensimismado en mis pensamientos, siento como si alguien me siguiese, justo tras de mí, sin despegarse, me giro rápidamente hacía atrás pero no veo a nadie. Vuelvo y sigo mi rumbo pero ya no tan ensimismado en mis pensamientos, sino con la mosca tras la oreja ya que siento esa presencia que me sigue, miro de reojo y veo algo oscuro, sonrio al descubrir a mi seguidor, me giro y...sigue sin haber nadie, solamente mi sombra burlona mirandome desde de el suelo,imitando todo lo que hago en su perfección oscura.
Que tonto soy, en un mundo donde todos van a "lamerse su propio rabo",solo la sombra de uno mismo es la única que seguirá tus pasos todos los días , a la buenas y a la malas.
Pero no todo es tan trágico, siempre podemos contar con los veletas, aquellos que cuando va el viento en popa a toda vela, están a tu lado con su deslumbrante sonrisa, pero cuando al galeón le ha entrado agua y hay que usar los cubos, mágicamente han desaparecido.
Quiere y ama a tu sombra ya que en este mundo egoista, es la única que te seguirá donde vayas.Siempre y cuando no este nublao... vaya, ya ni con la sombra de uno mismo se puede contar siempre.
A pesar de todo,sonríe camarada, ya que como dijo en esa cancion "Como un burro amarrado" Manolo García,si no tienes puedes que estés remando en la galera y esto es mucho peor.
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