sábado, 30 de junio de 2012

Se lo digo ahora o...mejor otro día.Parte 4

Porque a veces, sin tu quererlo, la vida te da un revés directo que te ataca con fantasmas del pasado.


Ya has superado todo, ya no hay ni el más rescoldo de amor en ti, pero sin tu saberlo te queda una pequeña espinita clavada en tu ser que te impide avanzar en la vida, saber que no has hecho las cosas todo lo bien que deberían de haberse hecho. Has sentido un dolor muy intento al ver que cuando ambos os habéis encontrado, cada uno a mirado hacía un lado.Tu que eres de esas personas que no soportas estar mal con nadie, notas como algo ha fallado y tu sistema desea reparar la avería para poder quitarte la espina y seguir avanzando hacia adelante como estabas haciendo, pero con total libertad, de ponerle al mundo una cara sonriente sin ningún sentimiento de culpa.
Te sopesa la idea de mantener un contacto, una señal de vida que no pretenda nada, solo arreglarlo todo,que no haya discordia donde puede haber felicidad.Ya lo dicen, la emociones positivas imperan sobre las negativas ya que en el fondo anhelamos la reconciliación.


Te has evadido, relajado, has ido a parajes donde tu mente se ha sentido uno con la tierra y tu cuerpo y mente vuelven a ser uno.Quieres que la decisión no sea cosa del momento, sino algo consistente que tu mente ha aceptado y todo tu ser desea.
Pero a veces no es todo cuestión de quererlo, sino también de merecerlo y en silencio, en la distancia y entre las sombras, has evaluado si la otra persona realmente se lo merece, porque a pesar de todo, sabes que esa espinita se le queda a las dos partes y no solo a una, solamente la conciencia dice cuan grande es el tamaño de esa espina y si le abarca al menos un rato de sus pensamientos diarios.
La has evaluado, la has medido y definitivamente no ha dado la talla, todos somos consecuentes de nuestros actos y ella no se ha merecido esa libertad que se obtiene al quitarse esa espinita.Quizás a ella le queden solo esquirlas , pero es algo con lo que siempre deberá cargar porque no ha sabido ser lo suficientemente buena persona, tener ese gran corazón del que tanto presumía y hacer el bien general sin importar de donde venía, en su lugar, ella ha decidido tratar a persona que la han querido como a una más de la familia, como extraños, personas que por ella no hubiesen dudado en darlo todo, ella decidió echar la mirada a otro lado con total y absoluta indiferencia.Así que lo siento querida, el destino ha querido que piedras ondeen el camino y para ti, hoy no habrá esa libertad, seguirás con tus esquirlas mientras que yo al escribir esto y querer dar el paso de la libertad, noto que voy volviendo en paz conmigo mismo.
Vuelvo a ser yo mismo.

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