viernes, 24 de agosto de 2012

A Volar!!!

Hace unos días, sentí en mi cuerpo una de las mayores sensaciones jamás experimentadas en mi vida.

Llevo una semana en la cual cojo la bicicleta por las mañanas y pedaleo.Pedaleo para ahuyentar malos pensamientos, para dejar de pensar en esas personas que no debería de ocupar tanto espacio en mi mente y mucho menos albergar un mínimo hueco en mi corazón.
Pedaleo para sentirme bien conmigo mismo, para embriagarme de la naturaleza y de los paisajes tanto naturales como de la ciudad.

No soy una persona que se suela quedar quieto viendo pasar las horas, no es mi estilo, yo soy más no anclarme y volar libre pero hace ya tiempo que no me sentía libre,no experimentaba esa sensación, hasta hace dos días.

Siempre he sido temeroso al manejar la bici sin manos, temeroso de una aparatosa caída, hacerme daño o incluso quedar en ridículo delante de los observadores insignificantes, espectadores  de tal caída.
Desde que entré en el parque me propuse ir poco a poco manejando la bici sin manos, primero un poco a corta distancia con vaivénes continuos, volviendo rápidamente a la posición inicial de agarre del manillar. Pero no me rendí, quería conseguirlo y fui insistente (que pena que no sea así de insistente ante todas las cosas de mi vida pero supongo que será que últimamente no creo en las personas y no las veo merecedoras de tal recompensa que sería la insistencia)
A mediados del parque, ya la manejaba sin manos y Dios, ¡¡que sensación!!, avanzaba a gran velocidad por la carretera con los ojos cerrados y los brazos en cruz mientras la fresca brisa de la mañana me regalaba unas caricias que me transportaban como a una cometa por el cielo,volando por lo alto meciéndose por el aire.Sin dudas, es la vez que más liberado y complacido me he sentido en muchísimo tiempo, tanto que ya ni recuerdo la anterior a esta.
Después de experimentar tal sensación, volví entre nubes de algodón a casa, con la cabeza alta y complacido de haber realizado un logro que se me antojaba duro.
Ahora cuando estoy en mi bici, vuelvo a estar entre nubes, así que me guardaré ese recuerdo para cuando necesite ester aislado de las personas dañinas y aprovechadas. Poco a poco recupero parte de mi mismo.


miércoles, 15 de agosto de 2012

Mensaje en una botella

Cada año,a principios de Diciembre tras haber estado un año entero metiendo monedas de 1,2 y 5 céntimos en una botella de Cardhu, la vacío y ese dinero lo destino a regalos de reyes o si la llenaba mucho en poco tiempo, la vaciaba en Junio y vacaciones para todos.
Esto lo vengo practicando desde 2006 y desde entonces, vacío la botella y me ayudan a contarlas para luego cambiarlas en el banco.
Este año no ha sido así. Este año la vacié hace 3 días.

Desde pequeño cuando me decían la frase "mensaje en una botella" siempre me he imaginado al típico náufrago en una isla desierta lanzando una botella con un mensaje sobre su posición para que le rescatasen o incluso me imaginaba al típico joven esperanzado en encontrar amor que tiraba esa botella al mar y días después una hermosa chica a la cual le había destrozado el corazón un hombre horrible, la recogía y comenzaba un noviazgo mágico y lleno de fantasía.

Esta vez ha sido diferente, es la primera vez que he vaciado la botella y he hecho yo el recuento solo,pero esta botella ha tenido un mensaje para mi. Lejos de mi imagen de "mensaje en una botella" esta no ha necesitado un náufrago ni a dos enamorados, simplemente unas monedas para contar con la simple y llana compañía de uno mismo. El mensaje que me dio es un mensaje inhabitual en mi, el del egoísmo y el amor propio. Siempre que esta botella se vaciaba, era para bien de otra persona, para que ella lo disfrutase y no yo realmente (a pesar de haber sido yo el que las llenaba ilusoriamente).
A pesar de ello, las monedas en mi escritorio llevan 3 días ahí, esperando una señal que me diga que no tengo que cambiar, que no deben de ser para mi sino para uso y disfrute de los demás. No solo no he recibido esa señal infrecuente sino que he recibido la contraria, la del egoísmo, así que me acogeré a mi mensaje que esta botella tuvo para mi en ese papel invisible cuyo mensaje cambia dependiendo de la persona que lo lea.Hoy para mi es eso así que acabo de perder una tradición más en mi vida, no la de llenar la botella, sino la de usar ese dinero para otros,para cambiar el orden de las importancias siendo yo el que está en la cúspide.
Quien quiera estar arriba, que se lo curre a partir de ahora, el listón ha subido.