lunes, 10 de febrero de 2014

Días de cine

Ya que por fin tengo un hueco en mi agenda, lo voy a usar para escribir esta entrada, la cual ha nacido de la indignación social que vivo en estos momentos, pero acrecentada desde este fin de semana.
El sábado, aprovechando que tenía ganas de disfrutar del séptimo arte y que el día lluvioso y friolero invitaba a ello, fui al cine a ver El Lobo de Wall Street.
La verdad es que tenía bastantes ganas de ir a verla a pesar de que todo el mundo me avisaba que es una película flojilla de argumento donde aparecen en abundancia escenas de sexo y drogas. Pero a pesar de ello, Scorsese y su cine me gustan y prefería elaborar yo personalmente mi crítica.

Aviso de que aquí llega un poco de SPOILER sobre la película.
Para meter en situación, la película trata sobre un broker que estafa a la gente. Pues bueno, una escena me llamo bastante la atención. Cuando el FBI investiga al broker y a sus socios, a todas las preguntas que el inspector dispara sobre ellos, estos se limitan a contestar con "Yo no se nada", "No me consta", "No lo recuerdo", "No se de que me habla".
Fin de la cita. Quiero decir, FIN del SPOILER.

Después de ver esta película y hoy escuchar a la infantísima (si si, la hija del campechano) creo que los abogados de la payasa esta han decidido la defensa tras ver la película porque sino no cabe en ninguna cabeza...

Otra de las cosas que más me sorprendió de mi salida al cine, fue que la sala estaba abarrotada de gente y me toco al lado a los imbéciles que no van a ver la película, sino a dar por culo.
Pero el método de dar por culo ha cambiado, ya que estos 3 niñatos lo que hacían era estar con el móvil en la mano todo el rato, tanto que una de las veces me puse a ojear de reojo que coño hacían con un móvil pa' que fuese tan imprescindible (la pantallita iluminada da un por culo acojonante en la oscuridad), y estaban hablando por "wasa" y mirando el twitter, ¿enserio tío? ¿mirando twitter en vez de la película?.
Pero esto no es lo peor, sino que dos de ellos se fueron afuera de la sala a hablar por teléfono (menos mal, una muestra de respeto por 10 de mala educación) y al volver a los 25 minutos, se pusieron a hablar entre ellos con un tono de voz como si estuviesen fumando pitillos en la plazoleta de su barrio. 
Después de mandarles callar y ellos mismo ver que no se enteraban de la película, se fueron 35 minutos antes de que acabase.
Lo que no cabe en mi cabeza es, si el cine vale 8 euros (5 con la tarjetita) ¿cómo carajo tiras el dinero si no vas a ver la película sino a estar con el móvil y a no echarle cuenta, con el trabajo que cuesta ganar dinero para tirarlo directamente a la basura?
En fin, que vaya vergüenza de país que tenemos y vaya mierda de generación venidera se nos presenta, pero bueno, tampoco podemos pedir mucha cultura entre la gente cuando el ministro encargado de ello ni siquiera va a la "fiesta" de la cultura en España, como son los premios Goya...

PD: Pa´que no quede la entrada con la palabra final de estos premios (y la correspondiente rima) decir que la película está bastante bien y no se te hace larga en ningún momento.

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