Ha pasado mucho tiempo, era algo inevitable, pero a veces es bueno que te digan ciertas verdades que estaban pendientes de ser dichas en conversaciones que se dejaron atrás en el tiempo y hacían que la pelota cada día fuese más grande.
Es algo que lleva ahí casi 3 años, aunque se empezó a convertir en problema hace 2. Era mi espinita, la que me impedía alzar el vuelo, la que me convertía en algo que no soy.
Las palabras pesaron como yunques atados a cada brazo "no tienes ilusiones y eso ha hecho que hayas cambiado".
Algunas personas que me conozcan desde hace muchos años, saben que no soy el mismo, saben perfectamente que he cambiado muchísimo. Algunos creen que para mejor, pero realmente, mi yo interior, sabe que no es así, que yo he sido mucho mejor de lo que soy ahora. El problema se lo echaba a la edad o a las continuas traiciones a las que me he visto sometido, pero no es así, es porque me faltaba ilusión, solo tenía espejismos de oasis en desiertos de arena.
Solo he tenido ilusión por algo después de todo lo que me paso y digamos que en el libro, no estábamos en la misma página en el momento indicado y a día de hoy se ha convertido en mi mayor punto débil.
Quizás sea el momento de utilizar el comodín de mi periodo de reflexión, de una etapa interior para mí, no lo se aun, pero lo que si tengo claro es lo que tengo que hacer ahora.
Ni todo en la vida es tan fácil ni tan difícil. Las cosas cambian en la vida sin darnos cuenta pero en nosotros está el volverlas a poner como estaban antes. La vida está para vivirla a tope no para sobrevivir.
Al fin y al cabo, Maktub: Estaba escrito que tenía que ser como se dieron las cosas.
Hoy es el principio de mi nueva vida en la que las ilusiones volverán pero no sin luchar por ellas.
"Si me caigo 7 veces,me levanto 8"
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