Pasa el tiempo y conoces a muchas más,pero lo máximo que consiguen algunas es remover algo por dentro, pero ni punto de comparación con lo que sentías antes y eso,te deprime. Te hunde porque ya no sabes si te han prohibido el amor, si esa palabra la han borrado de tu diccionario o simplemente por algún azar del destino, te la han escondido para diversión de alguien que se entretiene viéndote buscar esa esencia que hace que puedas estar completo.
Te deprimes tanto que ya pierdes el interés, te haces a la idea de que la magia del amor ya no estará para ti y tendrás que conformarte con cualquier persona que todo lo más que puede conseguir es entretenerte y divertirte un poco. Pero es cuando estás así cuando te aparece todo.
Te aparece cuando ya has bajado los brazos, cuando has dejado de luchar, cuando te diriges a entregar tu rendición total y absoluta. Proviene de quien menos lo esperabas, de alguien con quien quizás nunca había imaginado tener nada, pero te ha mirado y te ha calado, has notado ese chispazo y sabes que significa, lo reconoces, es un antiguo conocido que poco a poco se adentra en ti y sin darte cuenta se ha adueñado por completo.
Pruebas sus labios, tocas su cuerpo, te alimentas de cada mirada y sonrisa que te regala,rebosas de ilusión. Es ella, pequeña y perfecta, ya no hay vuelta atrás,te has enamorado,así que te pones delante de ella y se lo dices: Confías en mí?
No hay comentarios:
Publicar un comentario