Oficialmente, hoy estoy de vacaciones.
Unas vacaciones que durarán unos 4 meses y las cuales me he ganado a pulso.
Para mi alegría, he aprobado todas y además con buenas notas (aunque haya tenido algún que otro robo en algunas asignaturas, pero bueno, ya no me espanto después de tantos años sufriendo lo mismo).
En estos 8 meses en los que he dado un pequeño gran paso, me gustaría agradecer mi éxito a muchas personas que han aportado ese pequeño grano de arena en la consecución de este gran premio que es para mí.
Por ello me gustaría agradecer con todo mi corazón a aquellos que con su aliento me dieron fuerzas para seguir adelante y me ayudaron aunque fuese solo con su compañía.
Aunque también me gustaría agradecer a aquellos que no se alegran tanto y solo han sabido poner piedras en el camino, gracias a ellos,a sus envidias, sus comentarios dolientes y sus intentos de desequilibrarme, mi triunfo es aun más brillante.
No empezó el curso bien en lo personal, pero no era el momento de redimirse y agachar la cabeza, sino de enseñar los dientes y luchar cada batalla con la mayor fiereza posible.
Será que estaba para mí o quizás fuese porque la vida recompensa a aquellos que buscan con el corazón puro una autentica recompensa, pero TODO ha salido a pedir de boca, mejor imposible, tanto en lo personal, como en los estudios. Me he demostrado a mi mismo y a más de uno que no confiaba en que lo pudiese conseguir, que SI puedo, que yo soy fuerte y nada ni nadie me hará caer.
Como todo gran guerrero que gana un gran premio, nada de esto es posible sin unos buenos compañeros, es por eso que parte de mi éxito va destinado a ellos, a mi esquina, la cual me ha sabido apoyar cuando lo he necesitado, la que me ha agradecido el esfuerzo que he podido hacer por ellos y la cual con sus risas y buen rollo, ha sabido crear una dinámica totalmente positiva, del rollo que me gusta a mí. Gracias muchachos, sois únicos y grandes.
En esta entrada no hay nombres, ya que cada persona que la lea, se verá reflejado tanto en un lado como en otro, aun así, solo me gustaría decir un nombre, el mio mismo. Quiero agradecerme a mi mismo esa constancia, el saber pelear cuando quiero algo importante y mi propio sacrificio, todo ello ha merecido la pena para verme hoy como me encuentro y en la situación que estoy.
Por eso vida, te agradezco todo lo que has hecho pero prepárate y... oye mi rugido!!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario