Ese día se levantó temprano, más de lo normal, quizás fuese porque no pego ojo apenas por la noche, quizás porque sabía que lo que iba a hacer por la tarde iba a marcar el resto de su vida para bien o para mal.
Desde hacía 4 años,el día que la conoció, se enamoró de ella al instante y no deseaba que pasase un solo minuto sin estar a su lado.Consiguió conquistarla y pasaron los años con sus etapas, primero la magia del principio, luego el florecimiento del cariño y por último, la estabilidad y el conocimiento mutuo de ambos.
Siempre habían tenido peleas,las típicas de las parejas, nada extraño en una pareja normal,pero desde hacia 1 mes, todo eran quejas, molestias y poco a poco se iba cayendo en ese vórtice de destrucción el cual acaba por dañarlo todo lo que este alrededor de él.
Sabía que no era el día ideal, era San Valentín, aunque el siempre creyó que era una festividad inutil ya que el amor es cosa del día a día y no de una fecha señalada en el calendario, pero a pesar de todo, sabía que no era el día ideal, ¿Cómo decirle el día del amor que ya no estaba enamorado de ella, que ya no la quería? Solo pensarlo, le creaba un efecto de ansiedad en el pecho tan fuerte que le mareaba y necesitaba relajarse durante unos segundos.
Ya llegaba al lugar donde habían quedado, la divisaba a lo lejos, su silueta con esa larga melena rubia rizada, como siempre la había visto desde el primer día que se enamoró, pero ya no la observaba con esos ojos de enamorado, ya no la veía tan bella ni tan esplendida, simplemente, la miraba con indiferencia.
Cuando ella se percató de su presencia, se giró de repente y entrecerrando los ojos y sonriendo como solo ella era capaz de hacer, le saludó tan cariñosamente como de costumbre, aunque la respuesta que obtuvo fue de frialdad total. Ya lo tenía claro, no podía más, se lo diría, la decisión estaba tomada, no había vuelta atrás.
-Amor ¿Te ocurre algo? Te noto como ausente
-Tenemos que hablar,tengo algo que decirte...
-Espera un segundo amor, antes tenía algo que mostrarte ¿O por qué te crees que quería quedar hoy en este sitio y a esta hora?
-Cariño,me gustaría decirte que...
En ese mismo momento, ella le clavó la mirada en sus ojos, las lágrimas saltadas,como si supiese lo que le iba a decir por la seriedad de su cara, su mirada azul fija, sin mirar a otro lado, solo mirandole directamente.
Se le encogió el corazón, a la mujer que tanto había amado la iba a matar en ese mismo momento, estaba destrozándola el día que tenía una sorpresa para él y un día en el que todo tendría que ser amor y cariño.
Apartó la mirada de ella,no podía aguantarlo más,le entró ansiedad y notaba como le faltaba el aire, pero el momento de congelación temporal continuaba, para él, la percepción del tiempo no existía, el mundo se detuvo para ellos. Entonces fue cuando miró a un árbol que había junto a ellos, no se había dado cuenta por tener su mente aislada, pero estaban en el parque donde quedaron por primera vez, el parque donde se dieron su primer beso, donde quedaban para pasear tranquilamente cogidos por las manos, cuando lo más importante en su pareja era cuánto se maravillaba de lo bella que era sin poder apartar la vista de su linda cara ni dejar de asombrarse de lo increible que era en su totalidad cuanto más conocía sobre ella.
En ese árbol, en el cual se fijó,grabó un día de San Valentín sus nombres dentro de un corazón, el primer San Valentín de ellos como pareja.
Esa marca a pesar de los años, de los duros temporales recibidos, del castigo del tiempo, aun se mantenía visible y entoncés comprendió que la magia existe y todo en su cabeza cambió,volvió a recordar lo que era una primavera a su lado, volvieron las necesidades de cuando empezaron, ese día a día cogidos por las manos paseando, abrazandose durante horas sincronizando los latidos de su corazones, faltandole la respiración de amor.
La volvió a mirar, nada había cambiado a su alrededor y comenzó a hablar.
-Quería decirte que cada vez que me llamas amor, me encanta.Cada vez que me llamas amor, siento que se me para el corazón y el tiempo se detiene a escucharte solo a tí.Porque estoy deseando llamarte amor,porque eso es lo que por ti siento.Así que perdona si te llamo amor, pero es que estoy enamorado de tí.
Quizás fuese porque el destino así lo quiso, pero le dió el mayor abrazo que nunca se habían dado y a pesar de que se hubiesen regalado miles de besos, ninguno le lleno tanto como aquel beso eterno que se dieron como firmando un contrato invisible de amor eterno, como la marca en aquel árbol que siempre se mantendría.
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