viernes, 30 de diciembre de 2011

La última y nos vamos.

Me he retrasado en hacerlo, no he querido encontrar tiempo para él, pero ya es inevitable, hoy día 31 a las 2:30 de la madrugada, tengo que hacer el balance anual del año.


Este año 2011 mucho más lejos de lo que pretendía ser (supuestamente, iba a ser mi año, al menos con esas fuerzas entré en él y con esa actitud positiva tan característica de mi personalidad ) ha sido un año llego de dudas, noticias, encuentros evitados, desengaños, más perdidas que ganancias, en resumen corto, un año raro.
No puedo decir (y toco madera por ello) que ha sido peor que 2010, ese año tuvo cosas que me dejaron muy marcado, pero este 2011 tampoco ha sido bueno del todo. Empecé con fuerzas, ánimo y esperanzas que día a día he ido perdiendo hasta llegar casi a desvanecerse. Me he sembrado de dudas, las cuales me han ido empequeñeciendo de tal forma que he perdido la confianza en mi mismo, esa confianza que siempre he demostrado y tantos baches me ha hecho tirar. No, no ha sido un buen año, me ha fallado mucha gente, gente en quien tenía fe y en las cuales albergaba una gran esperanza en volver a creer en un futuro óptimo creando un presente día a día muy fortalecido, pero no, esas personas me fallaron, no las culpo, ni mucho menos, siempre seré yo el culpable por darle una antorcha a quien quemara los hogares y no a quien con su fuego guie en las cuevas más oscuras.
Dudas, errores, arrepentimiento, más dudas, al igual que el 2010 se caracterizó por un año doloroso, este 2011 se caracterizará por un año dubitativo el cual a mediados de él, veía como todo se iba hundiendo y cayendo cual fichas de dominó y nada de lo que llegaba nuevo lo restauraba.
A finales, como siempre es de esperar por estar fechas y por eso siempre las temo tanto, se ha llenado de despedidas eternas, pero no del todo ya que los recuerdos a día de hoy para mi, son imborrables y esas personas tanto para mí como para sus familiares mucho más cercanos, quedaran perennes en sus corazones y sus almas no se quedarán en el olvido.
A pesar de todo, no todo ha sido un año negativo, he conocido persona maravillosas y he retomado algunas relaciones personales las cuales estaban echadas al olvido, he ligado lazos de manera más ferrea con personas que las cuales tenía un trato natural y como es evidente, el volver a estudiar me mantiene con la esperanza de pedir y exigir más a la vida.
Pedí muchas cosas para el 2011 que realmente no se han cumplido, pero para este 2012 lo que pido es poco aunque todas mis ganas y fuerzas quedarán puestas en estos deseos.
Así que siguiendo un gran consejo que me dieron una vez, musica alegre puesta y allá vamos!!!!

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