Ya he hablado de la falta de objetivos o la euforia anímica al tenerlos. ¿Pero que pasa cuándo ese objetivo se retrasa, no aparece o ha aparecido pero no de la forma que queríamos?
Tendemos a desesperar, darnos prisas como si el tiempo se nos agotase,pero todo seran pasos para errar. Dice una gran frase:
"La mayor parte de los fracasos nos vienen cuando queremos adelantar la hora de nuestros éxitos"Por lo tanto, no te adelantes a nada, espera que el tiempo ponga cada cosa en su sitio y desvele las verdaderas intenciones de todo y todos.¡Pero no te duermas tampoco!
A veces somos nosotros mismos los que retrasamos las situaciones, pero simple y llanamente porque nos han hecho daño en el pasado ¿Y a quién no? todos hemos amado desesperadamente a alguien, tanto que moveríamos el mundo con una sola palabra y como tenemos esto de ejemplo, nos negamos, desconfiamos , nos quedamos en esa caverna de Platón creyendo nuestras mentiras sin querer ver el mundo exterior y su realidad (o no nos atrevemos a borrar nuestras mentiras y empezar de 0 de nuevo).Y queremos que nunca haya pasado nada, ser aquellos que aun buscan la luz cuando realmente la verdadera luz nos aparecera siempre que estemos dispuestos a quererla ver.
Por eso,ábrete a aquellos que realmente veas como tu luz,tu guía y no a aquellas maestras en reirles a quién les da bola, algunos valemos mucho como para que nuestra volutad quiera sobras.
Mientras te llegan objetivos sinceros, sin prisas y antetodo, rie,rie y vuelve a reir de corazón porque solo asi seras feliz.
"Tempus fugit, sicut nubes, quasi naves, velut umbra"
No hay comentarios:
Publicar un comentario